lunes, 26 de febrero de 2018

La Educación, una responsabilidad compartida

La participación de los padres es vital para el éxito escolar de sus hijos.



La educación comienza en la casa


Los padres tenemos la responsabilidad de enseñarles las cosas más básicas a nuestros hijos, darles cariño, leerles, hablarles, cantarles, estimularlos desde que son pequeños, enseñarles modales, cómo vestirse y cómo comportarse.


Aunque el aspecto académico corresponde a los maestros, juntos, padres, madres, maestros y maestras tenemos que tomar la responsabilidad de educarlos.



Qué hacer con esa educación, finalmente, queda en manos de los propios estudiantes.

Usted, padre o madre, conozca los recientes cambios en la forma de evaluar a los maestros en las escuelas públicas.

¿Cómo hacemos para manterner a ese maestro de calidad que es muy valioso, pero con quien a lo mejor sus alumnos no han aprobado todos los exámenes y por tanto el maestro no está bien evaluado, o valorado de una forma injusta?

¿Cómo podemos correctamente evaluar a los estudiantes si no es por medio de exámenes? ¿Qué son los estándares educativos comunes? ¿Qué clases necesitan los estudiantes para llegar preparados a la universidad?

La Familia y la escuela, ambos tienen un objetivo en común: el desarrollo integral de los niños y niñas, por esta razón este objetivo es una tarea que incumbe tanto a los maestros como a los mismos padres, a veces queremos dejarle toda la responsabilidad al profesorado, pero lo que inicia en casa sigue en la escuela, y lo que se imparte en la escuela termina en casa y fuera de ella.

Es importante que ambas partes estén dispuestas a colaborar. Cuando una persona elige estar en el ámbito de la educación, debe tener vocación para ello, mucha paciencia, disposición, buenos valores, tiempo y corazón. Los padres de igual forma deben estar dispuestos a ofrecerles tiempo a sus hijos, participar de las diferentes actividades escolares, motivarlos para que desarrollen algún arte o deporte, y estar siempre al pendiente de todo lo relacionado con la escuela: ayudarlos con sus tareas, estar presentes en las entregas de calificaciones, pertenecer algún comité de padres, y crear lazos de confianza y ayudas entre padres y profesores. Dicha relación de confianza, se convierte en un punto clave para obtener resultados positivos en el desarrollo adecuado de los niños para su crecimiento personal e intelectual.

El proceso educativo, es una tarea en común, que como lo mencioné anteriormente, inicia en la familia y continúa en la escuela, por esta razón se necesita de ambos para lograr obtener buenos resultados educativos, que les permita a los niños en un futuro, tener una vida normal. Para ello es necesario incluirnos en la vida de nuestros hijos.

Para que exista una conexión entre padres y maestros, debe haber un punto de encuentro, donde se integren ambas partes. Los maestros tienen la responsabilidad en primera instancia, de dar a conocer el proyecto educativo de la institución, para que los padres sepan cómo funciona y de qué manera pueden participar y estar al pendiente; como segundo punto, los docentes deben fomentar ambientes de formación, educación y cooperación, de igual forma los padres al estar interesados en conocer los procesos de aprendizajes, se integrarán con más facilidad a la escuela y por consiguiente a sus hijos.

Muchos autores destacan que la educación debe ser un proceso de colaboración entre los padres y la escuela, y que este permite generar una gran cantidad de efectos positivos sobre los niños y las niñas, los padres, la institución y sobre todo para la comunidad en general.

La necesidad de que se establezca una interacción entre el docente y los padres se debe a varios aspectos según el autor Macbeth (1989):

-Los padres son los responsables, ante la ley, de la educación de sus hijos por lo cual son clientes legales de los centros educativos a los que asistan sus hijos, y deben ser bien recibidos y bien atendidos.

-Ya que se debe compatibilizar la educación familiar, no formal, con la de la escuela, formal, creando una educación compatible e interrelacionada. Y por ello, los docentes y el centro educativo deben tener en cuenta la educación familiar para crear y fomentar un aprendizaje escolar.

-La educación familiar es la base e influye enormemente en la enseñanza formal y es un factor significativo entre la complejidad de factores asociados a la desigualdad de oportunidades en educación.

-Los profesores deben velar porque los padres cumplan sus responsabilidades y obligaciones, y para facilitar esto es necesaria la interacción y cooperación familiar, mediante la participación de estos en la escuela y una comunicación fluida y habitual.

-Y como los padres son los responsables de sus hijos e hijas, estos deben intervenir y tomar parte de las decisiones que se toman en la escuela sobre su funcionamiento y organización a través de sus representantes elegidos por ellos/ellas para que así lo sea.

-Esta interacción facilita a los docentes conocer mejor a su alumno/a, su entorno familiar y de amistades, de esta manera los profesores pueden informar a la familia sobre características de sus hijos/as que tal vez no pueden observar en casa o en el barrio, puesto que es otro contexto diferente y con otras características.

Es evidente que las funciones y responsabilidades son distintas y diferentes, pero lo importante es saber reunir estas diferencias y completarlas de manera que sean contribuciones positivas.

Aunque se presenten diferencias de todo tipo, existe un punto de unión entre ambas partes, ya que la escuela ofrece recursos a los alumnos, proporcionando información, ejes básicos de conocimientos en los que pueden fundamentar conocimientos científicos y culturales; la familia por su parte acoge este conocimiento y lo incorpora en el conocimiento familiar, cultural, profesional y cotidiano buscando los momentos posibles de la vida diaria para ponerlos en práctica.

domingo, 25 de febrero de 2018

La Educación en nuestro ciclo vital

La educación es un arma poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.



Esta frase de el legendario Nelson Mandela representa perfectamente la importancia de la educación. La formación de un individuo comienza con la primera pregunta, y termina con la última, lo que significa que puede (y debe) durar toda la vida. La formación tiene gran impacto en el crecimiento personal, que, más adelante, influye en las relaciones y el éxito en el ámbito laboral. Al enriquecer tu cerebro con información nueva y valiosa mejoras la capacidad de pensar, analizar y procesar.


  • Empieza desde temprano

La verdad es que un niño comienza a aprender tan pronto como abre sus ojos. Un niño está explorando y descubriendo el mundo al jugar, tocar, oler, observar y preguntar. El primer contacto que tienen los niños con la educación formal suele ser el jardín de infancia, pero hay varias opciones para la educación pre-jardín de infancia. De hecho, pueden beneficiarse enormemente de asistir a un centro de aprendizaje temprano, ya que crea la base perfecta para el aprendizaje permanente. Los niños que comienzan su educación temprana crean un hábito de aprendizaje saludable y consideran cosas tales como la lectura una parte normal de la vida, en lugar de una tarea molesta.

  • Ciclo educativo y el crecimiento personal

Tanto para los niños y los adultos, la educación comienza con una pregunta y continúa para la recopilación de información objetiva, colocándola en el contexto adecuado, en el que se asimila y se procesa para convertirse en un conocimiento que se ensancha horizontes. La ampliación de los horizontes es necesaria para el desarrollo personal, y va mucho más allá de la educación formal. Si tienes 40 años y eliges leer una obra importante de la literatura, como Ulises de James Joyce, tus horizontes se ampliarán acto tras acto.

  • La educación y la confianza en sí mismo

En palabras del autor indio, Chanakya: "La educación es tu mejor amiga. Una persona educada es respetada en todas partes. La educación vence a la belleza y la juventud ". Esto implica que tu auto-imagen será más clara y más positiva cuanto más aprendas. El conocimiento es un activo de toda la vida que nunca te pueden quitar, y siempre se puede actualizar. El aprendizaje puede mejorar tu confianza de muchas formas, mejorando tu posición en la sociedad, haciéndote sentir bien contigo mismo, permitiéndote poner adelante tus ideas de manera más elocuente, proporcionando una base sólida para una carrera y al final, desempeña un papel importante en el éxito financiero.
Más allá de la educación formal


La escolarización no es la única forma aceptable de aprendizaje. Conocimientos y habilidades adicionales se deben adquirir a lo largo de toda tu vida. El aprendizaje permanente es un camino para los que tienen una actitud positiva hacia el progreso profesional y personal. Se diferencia de la educación formal porque es un acto voluntario. Las personas pueden decidir que aprender según su contexto, su origen, historia del lugar en el que viven, los temas relacionados con el trabajo o básicamente cualquier cosa que desafíe sus mentes y de lugar a expandir sus horizontes.

El aprendizaje como habilidad

El aprendizaje es una habilidad también y hay que dominarla, sobre todo si, durante tu educación formal, eras aprendiz de corazón. Recuerda que la condición para el aprendizaje ocurra es la voluntad. Si luchas para mantenerte positivo ante el aprendizaje, es probable que no te vaya bien. El aprendizaje efectivo significa que debes encontrar la información que se va a traducir en conocimientos o habilidades. Siempre toma notas, analiza, cuestiona y reflexiona sobre todo lo que aprendas.

El aprendizaje permanente conlleva una serie de beneficios para el crecimiento personal y profesional continuo. En las inmortales palabras de Henry Ford: "Cualquier persona que deja de aprender es viejo, ya sea a los veinte u ochenta. Cualquier persona que se mantiene aprendiendo es joven ".

Sistema educativo de Venezuela

Desde el 27 de junio de 1870 la educación en Venezuela es gratuita y obligatoria este decreto fue hecho por el entonces el presidente Antoni...