La participación de los padres es vital para el éxito escolar de sus hijos.
La educación comienza en la casa
Los padres tenemos la responsabilidad de enseñarles las cosas más básicas a nuestros hijos, darles cariño, leerles, hablarles, cantarles, estimularlos desde que son pequeños, enseñarles modales, cómo vestirse y cómo comportarse.
Aunque el aspecto académico corresponde a los maestros, juntos, padres, madres, maestros y maestras tenemos que tomar la responsabilidad de educarlos.

Qué hacer con esa educación, finalmente, queda en manos de los propios estudiantes.
Usted, padre o madre, conozca los recientes cambios en la forma de evaluar a los maestros en las escuelas públicas.
¿Cómo hacemos para manterner a ese maestro de calidad que es muy valioso, pero con quien a lo mejor sus alumnos no han aprobado todos los exámenes y por tanto el maestro no está bien evaluado, o valorado de una forma injusta?
¿Cómo podemos correctamente evaluar a los estudiantes si no es por medio de exámenes? ¿Qué son los estándares educativos comunes? ¿Qué clases necesitan los estudiantes para llegar preparados a la universidad?
La Familia y la escuela, ambos tienen un objetivo en común: el desarrollo integral de los niños y niñas, por esta razón este objetivo es una tarea que incumbe tanto a los maestros como a los mismos padres, a veces queremos dejarle toda la responsabilidad al profesorado, pero lo que inicia en casa sigue en la escuela, y lo que se imparte en la escuela termina en casa y fuera de ella.
Es importante que ambas partes estén dispuestas a colaborar. Cuando una persona elige estar en el ámbito de la educación, debe tener vocación para ello, mucha paciencia, disposición, buenos valores, tiempo y corazón. Los padres de igual forma deben estar dispuestos a ofrecerles tiempo a sus hijos, participar de las diferentes actividades escolares, motivarlos para que desarrollen algún arte o deporte, y estar siempre al pendiente de todo lo relacionado con la escuela: ayudarlos con sus tareas, estar presentes en las entregas de calificaciones, pertenecer algún comité de padres, y crear lazos de confianza y ayudas entre padres y profesores. Dicha relación de confianza, se convierte en un punto clave para obtener resultados positivos en el desarrollo adecuado de los niños para su crecimiento personal e intelectual.
El proceso educativo, es una tarea en común, que como lo mencioné anteriormente, inicia en la familia y continúa en la escuela, por esta razón se necesita de ambos para lograr obtener buenos resultados educativos, que les permita a los niños en un futuro, tener una vida normal. Para ello es necesario incluirnos en la vida de nuestros hijos.
Para que exista una conexión entre padres y maestros, debe haber un punto de encuentro, donde se integren ambas partes. Los maestros tienen la responsabilidad en primera instancia, de dar a conocer el proyecto educativo de la institución, para que los padres sepan cómo funciona y de qué manera pueden participar y estar al pendiente; como segundo punto, los docentes deben fomentar ambientes de formación, educación y cooperación, de igual forma los padres al estar interesados en conocer los procesos de aprendizajes, se integrarán con más facilidad a la escuela y por consiguiente a sus hijos.
Muchos autores destacan que la educación debe ser un proceso de colaboración entre los padres y la escuela, y que este permite generar una gran cantidad de efectos positivos sobre los niños y las niñas, los padres, la institución y sobre todo para la comunidad en general.
La necesidad de que se establezca una interacción entre el docente y los padres se debe a varios aspectos según el autor Macbeth (1989):
-Los padres son los responsables, ante la ley, de la educación de sus hijos por lo cual son clientes legales de los centros educativos a los que asistan sus hijos, y deben ser bien recibidos y bien atendidos.
-Ya que se debe compatibilizar la educación familiar, no formal, con la de la escuela, formal, creando una educación compatible e interrelacionada. Y por ello, los docentes y el centro educativo deben tener en cuenta la educación familiar para crear y fomentar un aprendizaje escolar.
-La educación familiar es la base e influye enormemente en la enseñanza formal y es un factor significativo entre la complejidad de factores asociados a la desigualdad de oportunidades en educación.
-Los profesores deben velar porque los padres cumplan sus responsabilidades y obligaciones, y para facilitar esto es necesaria la interacción y cooperación familiar, mediante la participación de estos en la escuela y una comunicación fluida y habitual.
-Y como los padres son los responsables de sus hijos e hijas, estos deben intervenir y tomar parte de las decisiones que se toman en la escuela sobre su funcionamiento y organización a través de sus representantes elegidos por ellos/ellas para que así lo sea.
-Esta interacción facilita a los docentes conocer mejor a su alumno/a, su entorno familiar y de amistades, de esta manera los profesores pueden informar a la familia sobre características de sus hijos/as que tal vez no pueden observar en casa o en el barrio, puesto que es otro contexto diferente y con otras características.
Es evidente que las funciones y responsabilidades son distintas y diferentes, pero lo importante es saber reunir estas diferencias y completarlas de manera que sean contribuciones positivas.
Aunque se presenten diferencias de todo tipo, existe un punto de unión entre ambas partes, ya que la escuela ofrece recursos a los alumnos, proporcionando información, ejes básicos de conocimientos en los que pueden fundamentar conocimientos científicos y culturales; la familia por su parte acoge este conocimiento y lo incorpora en el conocimiento familiar, cultural, profesional y cotidiano buscando los momentos posibles de la vida diaria para ponerlos en práctica.